En ENE, trabajamos con maderas nobles vivas. Para que tus piezas mantengan su belleza y resistencia como el primer día, te recomendamos seguir estos simples consejos de cuidado:
Lavado a mano: Lava siempre tus utensilios y tablas con agua tibia y un jabón suave.
Secado inmediato: Nunca dejes la madera sumergida en agua ni la dejes secar al aire por mucho tiempo. Sécala con un paño limpio inmediatamente después de lavar.
🚫 El enemigo n°1: Jamás utilices el lavavajillas. El calor extremo y la humedad excesiva curvan y parten las fibras de la madera nativa.
La madera necesita "beber" para no resecarse. Cuando notes que el color se vuelve opaco o la superficie se siente áspera:
Aceite Mineral: Aplica una capa generosa de aceite mineral de grado alimenticio (o nuestra mezcla de cera de abejas natural) con un paño seco.
Reposo: Deja que la madera absorba el aceite durante unas horas (o toda la noche) y luego retira el exceso. Esto crea una barrera contra las bacterias y la humedad.
Si tu tabla ha estado en contacto con alimentos intensos (cebolla, carnes, ajo):
Desinfección natural: Esparce sal gruesa sobre la tabla y frota con medio limón. Esto elimina olores y desinfecta profundamente sin usar químicos agresivos.
Grabados Láser: Si tu pieza tiene grabados, utiliza un cepillo de cerdas suaves para limpiar los detalles del diseño y asegurar que no queden residuos.
Guarda tus piezas en un lugar fresco y seco.
Evita la exposición directa al sol o fuentes de calor (como hornos o estufas), ya que pueden causar grietas por cambios bruscos de temperatura.
Tip de Maestro: "Una madera bien hidratada no solo se ve mejor, sino que es mucho más higiénica."